Las campañas publicitarias buscan invadir todos los espacios posibles para que sus marcas sean recordadas por las personas y eso se traduzca en compra del producto. Las campañas políticas no son la excepción , carteles por todos lados son puestos de manera intrusiva para la vista del ciudadano.
el exceso de presencia genera ausencia, las personas no van con la cabeza arriba analizando la propaganda. Una comunicación basada en la ausencia y no en la presencia generaría más expectativa.
por ejemplo: los santos católicos son representaciones que son venerados en un rincon de la casa pero que tienen un significado importante para las personas. La ausencia del santo obliga a las personas a traer estampas, cadenas y amuletos con su imagen que es consultada en los momentos de incertidumbre. Imaginemos una campaña, incluso política si es que la política no muere, donde el objeto publicitado sea ausente y no presente como habitualmente se hace. Una campaña basada en el enigma y en el misticismo donde el objeto o persona sea impulsado por la ficción de su existencia y causar mayor fascinación y ser más eficáz debido a la desviación que causa en sentido contrario al discurso político-publicitario tradicional. Una campaña fundamentada en la imagen del santo.
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